Madre mía.
Ayer leí que hacer una mudanza es equiparable a tener un mal divorcio.
De esos que te someten y te llevan a lugares que ni tu mismo sabías que existian.
Yo quizás es que soy muy rara, pero me encantan las mudanzas.
No le veo nada malo, solo una herramienta para empezar de nuevo, ir a un lugar donde voy a descubrir otra manera de ver la vida, un lugar para crear nuevos recuerdos.
Vamos que me encanta.
Todo el proceso es excitante para mi.
Pero, en general, las mudanzas son lo peor… para el resto de humanos, eso sí.
Recuerdo un anuncio sobre mudanzas.
Me gustó mucho porque hablaba de que, la empresa de mudanzas, solo necesitaba de ti que abrieras la puerta de la casa de la que te ibas a mudar y la puerta de la nueva casa.
Solo eso.
Abrir dos puertas.
No tenías que preocuparte de lo que pasaba en medio: recoger cajas, bajarlas, meterlas en la furgoneta, llegar a la nueva casa, subir cajas, ponerlas en las habitaciones….
Todo eso, se esfumaba.
Lo único que tenia que hacer el cliente era abrir dos puertas.
Lo del medio, desparecía.
Piensa en ello.
Enviar manuscrito, recibir audiolibro.
Enviar manuscrito, recibir audiolibro.
Un abrazo.
Conxi Barba
Pd: Lo del medio aqui.