Fijate una cosa!
Una de mis obsesiones es LA PERFECCIÓN.
Vale, sí, eso es imposible.
Solo por el hecho de ser humana, no me aplica.
Como te dije anteriormente, me encanta todo lo bello.
Y creo, firmemente también, que la belleza está en los detalles.
¿Porqué te digo esto?
Porque, aunque lo que hago está pensando para llegar a la excelencia, soy humana.
Te lo explico.
Todos los paso de un audiolibro, desde la adaptación del manuscrito al audio, la elección del narrador, el famoso «punteo» y la masterización, con un productor que sabe lo que hace…. los reviso como si me fuera la vida… o mejor dicho, como si el libro lo hubiera escrito yo…
Pero, a veces, pasan cosas desapercibidas.
– Un pequeño clic que ni el locutor ni yo escuchamos
– Esa frase que se hubiera podido decir de otra manera
– Esa palabra dirigida al «lector» y no no se cambió a «oyente»…
Lo digo así de alto: a veces se me pasan cosas.
Intento que sean las menos posibles, pero sí, soy una «pecadora».
Ya me perdonarás.
Pero eso no quita que ponga todo mi foco en que no pase.
Amo lo que dicen los japonés:
«el wabi-sabi invita a aceptar que las cosas no necesitan ser impecables para ser valiosas. Celebra el proceso, la autenticidad y las marcas del «uso» o errores como parte de la historia del objeto o proyecto.»
Soy humana.
Perdóname.
Y no confundas el «wabi-sabi» con el «wasabi»…. ese no me gusta nada.
Un abrazo.
Conxi Barba
Pd: La gente NO ES IDIOTA