Y tú pensando que lo más difícil era escribir tu libro.

Has tardado meses en escribir tu libro.

Quizá años.

Lo has corregido. Lo has maquetado. Lo has subido a Amazon. Y está vendiendo.

Eso ya es mucho. La mayoría de personas que dicen que van a escribir un libro nunca llegan donde has llegado tú.

 

El siguiente paso es que tu historia llegue a más personas.

A las que no leen, pero escuchan.

A las que van en coche, al gimnasio, paseando al perro.

A los que consumen audiolibros en plataformas de streaming o en cualquier sitio donde los lectores de hoy están dejando su dinero.

 

Y piensas: «¿Cuánto puede costar grabar un audiolibro? Si ya tengo el manuscrito… solo es cuestión de buscar una voz y listo.»

Ahí es donde empieza el problema.

 

Lo que parece sencillo no lo es

Llevo desde 2017 produciendo audiolibros.

Y he aprendido mucho en estos casi 10 años.

En ese mismo año, 2017, me encargaron coordinar la producción de más de 300 audiolibros en cuatro meses.

Con más de 40 locutores españoles y latinoamericanos trabajando a la vez.

Plazos imposibles.

Decisiones tomadas a las dos de la mañana.

Días sin comer bien. Noches sin dormir.

Me puse enferma.

Fue despúes de acabar… la vorágine del día a día no me hizo darme cuenta de que mi salud estaba siendo desatendida.

Por supuesto, no voy a decidrite que todo salió al pelo.

Fallé en algunas cosas. Pero acabé siendo una profesional completamente distinta a la que era antes de empezar.

Ese proyecto me enseñó lo que ningún curso enseña. Lo que solo se aprende cuando no puedes permitirte el lujo de equivocarte y te equivocas igual.

Y también lo que pasa cuando lo haces bien.

Lo que más he aprendido en todo ese tiempo no es técnica.

Es esto:

Un manuscrito no es un guión de audio.

 

Son dos formatos completamente distintos.

Lo que funciona en papel — las aclaraciones al lector, las referencias visuales, las notas al pie, ese «como viste en el capítulo anterior» — en audio suena raro. No se entiende.

Un oyente no puede mirar una tabla. Solo escucha.

Y si algo no fluye, desconecta.

En cuestión de segundos.

 

Antes de grabar una sola palabra hay trabajo que hacer.

Trabajo que no aparece en ningún presupuesto de los que encuentras en internet. Y trabajo que la mayoría de autores no sabe que existe.

 

El locutor más barato no es el más barato

Cuando un autor me escribe por primera vez, casi siempre ha estado mirando precios en Fiverr.

O tiene un amigo que «tiene buena voz».

O ha encontrado a alguien que cobra la mitad de lo que cobro yo.

Lo entiendo. A nadie le gusta gastar más de lo necesario. Y si no sabes lo que implica una producción profesional, todos los precios parecen iguales.

 

Pero hay cosas que el precio no te cuenta.

¿Tiene experiencia esa persona interpretando textos largos? Porque narrar un audiolibro no es leer en voz alta.

Es mantener la atención de un oyente durante horas.

Es saber cuándo acelerar y cuándo detenerse.

Es entender el ritmo de una historia.

¿Ha terminado otros proyectos? ¿O a mitad de grabación desaparece?

¿Sabe qué estándares técnicos exigen las plataformas de distribución?

Porque si el audio no cumple los requisitos, te lo devuelven. Y entonces hay que grabarlo de nuevo.

El locutor barato que falla a mitad del proyecto no te ha salido barato. Te ha salido muy caro.

 

La fase que nadie conoce

Hay un paso en la producción de un audiolibro que casi ningún autor menciona cuando me escribe. 

Es la fase más técnica. Y donde más proyectos fracasan justo cuando parecen terminados.

No voy a desvelártela aquí. Pero sí te digo esto: si no la haces bien, las plataformas rechazan el archivo. Y tienes que empezar de nuevo.

 

Tu audiolibro está listo. Las plataformas dicen que no.

Audible, Google Play Books, las grandes plataformas de streaming de audio.

Cada una tiene sus propios estándares técnicos. Formato del archivo, niveles de ruido, duración de los silencios, calidad de la masterización.

Es para garantizar que el oyente tenga una experiencia de calidad en cualquier dispositivo.

Y si tu archivo no cumple esos requisitos, no importa lo bien que esté grabado. Te lo devuelven.

He visto proyectos terminados — grabados, editados, listos para subir — rechazados en el último paso por un error técnico que se podría haber evitado desde el principio.

 

Lo que hace que un oyente no pare de escuchar

Un audiolibro no compite con otros audiolibros. Compite con un podcast. Con una playlist. Con el silencio.

El oyente está haciendo otra cosa mientras escucha: conduce, cocina, corre…

Y si en algún momento pierde el hilo — si la voz le aburre, si una frase no se entiende bien al oído, si el ritmo cae — apaga. Y no vuelve.

Eso tiene consecuencias directas para tu libro.

Una mala reseña en Audible no dice «la voz era mediocre». Dice «el libro es malo». Porque el oyente no distingue entre el texto y la narración.

Para él son lo mismo. Tu historia y la voz que la cuenta son una sola cosa.

He escuchado audiolibros — de autores con libros estupendos — arruinados por una narración plana.

Por un sonido con eco.

Por pausas en los lugares equivocados.

Por una voz que no transmitía nada.

Por una producción que nadie supervisó de verdad.

Y he escuchado textos normales convertidos en algo memorable gracias a una producción cuidada.

La diferencia no está en el texto. Está en cómo suena.

 

Entonces, ¿qué hago yo?

Trabajo con autores independientes cuyos libros ya están vendiendo.

Ese detalle importa. No produzco cualquier manuscrito. Produzco audiolibros que tienen lectores reales esperando escucharlos.

Autores que han hecho el trabajo duro de escribir, publicar y conseguir que su libro funcione.

Mi trabajo es que ese libro llegue más lejos todavía.

Hago todo el proceso: desde la adaptación del texto hasta la entrega del archivo listo para subir a las plataformas.

Con toda la experiencia que tengo.

Y con un máximo de tres proyectos al mes, porque así puedo hacerlo bien.

No soy la opción más barata. 

Pero tampoco la más cara, porque la producción solo tiene un ameta: que tú vendas mucho más.

No solo de audiolibros o libros sino conferencias, cursos… o que te llamen a podcasts y entrevistas donde tu mundo se abrirá de una manera que ni te imaginas.

 

Si estás pensando en producir tu audiolibro

Hay mucho que aprender antes de tomar una decisión.

La mayoría de autores que me escriben han pasado semanas dando vueltas a esto.

Han mirado precios. Han pedido presupuestos. Han leído cosas contradictorias en foros.

Y siguen sin saber muy bien por dónde empezar ni en quién confiar.

Lo entiendo. Es un mundo nuevo para ti. 

Yo antes de tomar una decisión importante, siempre me informo antes, quiero y necesito entender cómo y porqué se hacen las cosas cómo se hacen.

Y lo explico, de forma muy didáctica, en la lista que he preparado exclusivamente para eso.

Para que autores, como tu, se enteren de qué tienen que hacer.

Abajo tienes toda la información.

 

Un abrazo.

Conxi Barba

Suscríbete, es gratis. Darte de baja, también. 

Y además podrás descargarte el mejor secreto sobre los audiolibros.

Este sitio está protegido por reCAPTCHA. Se aplican la Política de Privacidad y los Términos de Servicio de Google.
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.